ANA MARÍA MATUTE Maria Rejsek
ANA MARÍA MATUTE
Ana María Matute nació en Barcelona el 26 de julio de
1926 i murió el 25 de junio del 2014. Matute fue una de las voces más
personales de la literatura española del siglo XX y es considerada por muchos
como una de las mejores novelistas de la posguerra española.
Ana María Matute fue la segunda hija de cuatro
descendientes de una familia de la pequeña burguesía catalana, Su padre,
Facundo Matute Torres, era un catalán propietario de la fábrica de paraguas
Matute S.A, y su madre fue María Ausejo Matute. Durante su niñez, Matute vivió
un tiempo considerable en Madrid, pero pocas de sus historias hablan sobre sus
experiencias vividas en la capital de España. Tuvo una infancia marcada por la
guerra y también por su frágil salud. Mientras vivió en Madrid estudió en una
escuela religiosa y fue allí donde empezó a escribir sus primeras obras. El 17
de noviembre de 1952, se casó con el escritor Ramón Eugenio de Goicoechea y 2
años después nació su único hijo, Jan Pablo. En 1963 la pareja se separó y Matute
perdió la custodia de su hijo por las leyes del momento. Encontró el amor años después, al lado del empresario
francés Julio Brocard, con el que compartió la pasión de viajar. Brocard murió
en 1990, el 26 de julio, día del cumpleaños de Matute. Ella sufría ya
depresión, y la pérdida de su gran amor la sumió más en ella. Fue nombrada académica de la Real
Academia Española de la Lengua en 1996, miembro honorario de la Hispanic
Society of America y Doctor Honoris Causa por la Universidad de León. En 2009
le fue otorgada la Creu de Sant Jordi.
En vida publicó las novelas: Los Abel (1948), Fiesta
al Noroeste (1952), Pequeño teatro (1954), En esta tierra (1955), Los hijos
muertos (1958), Primera memoria (1959), Los soldados lloran de noche (1963),
Algunos muchachos (1964), La trampa (1969), La torre vigía (1971), El río
(1975), Olvidado rey Gudú (1996), Aranmanoth (2000), Paraíso inhabitado (2008).
Y póstumamente se editó el libro Demonios familiares (2014). Una de sus
obras más conocidas es Primera memoria, esta historia narra la niñez y
la adolescencia de María , la protagonista y su primo Borja. Los dos niños
viven en la casa de su abuela en un mundo inusual, misterioso e ingenuo. A través
de la particular mirada de una niña ingenua asistimos a la evolución de ella
misma a adolescente, donde se da cuenta de que el mundo no es tan bonito como creía
y es consciente de la verdadera realidad. Una de las características de esta
novela es que en su interior se esconden frases que no dejan indiferente a
nadie como por ejemplo „Alicia en el mundo del espejo", pensé, más de una vez, contemplándome
en él, desnuda y desolada con un gran deseo de atravesar su superficie, que
parecía gelatinosa. Tristísima imagen aquella -la mía-, de ojos asustados, que
era, tal vez, la imagen misma de la soledad.“ o también „Qué extranjera raza la de los adultos,
la de los hombres y las mujeres. Qué extranjeros y absurdos, nosotros. Qué
fuera del mundo y hasta del tiempo. Ya no éramos niños. De pronto ya no
sabíamos lo que éramos.“
Matute fue una de las voces más personales de la literatura española del siglo XX y es considerada por muchos como una de las mejores novelistas de la posguerra española y una gran mujer con una gran historia.
Matute fue una de las voces más personales de la literatura española del siglo XX y es considerada por muchos como una de las mejores novelistas de la posguerra española y una gran mujer con una gran historia.

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